CREER Y NO CREER: perspectivas para el futuro
En referencia a este tema podemos decir:
Ni el más sabio de los científicos puede demostrar la no existencia de Dios, ni el más grande de los teólogos puede demostrar su existencia. Creer o no creer es una cuestión de fe, y la fe es una cuestión personal. Por lo tanto, podemos decir que Dios es una individualidad del pensamiento. El creyente y el no creyente tienen la misma lógica de base para manifestar los mismos conceptos. La única diferencia estriba en su argumentación. Marx, Vico, Foucault, Derrida, Barthes, Althusser y tantos otros no parecen haber comprendido que el fenómeno religioso no tiene nada que ver con la religiosidad. Está más cerca un ateo de un creyente, que un creyente de otro creyente.
La Biblia no es la tarjeta de visita de Dios, como muy bien comprendió Nietzsche. De ahí su ataque al único flanco débil de la religión: la moral religiosa.
“Nadie me conoció bajo la máscara, porque nadie sabía que en este mundo hay enmascarados”, dijo Pessoa. ¿Tiene Dios una máscara, o es un enmascarado?
Apuesta de Pascal
La famosa Apuesta de Pascal es una afirmación que realizó Blaise Pascal en una discusión sobre la creencia en Dios, basada en probabilidades. Básicamente dice que creer en Dios es la apuesta más segura.
• Tú puedes creer en Dios, si existe irás al cielo.
• Tú puedes creer en Dios, si no existe no ganarás nada.
• Tú puedes no creer en Dios, si no existe tampoco ganarás nada.
• Tú puedes no creer en Dios, si existe tú serás castigado.
Además Pascal creía en la moral cristiana, así que creer en Dios (y por ende en su religión) aportaba a la persona una moralidad positiva.
Dios existe (Dios) Dios no existe (¬Dios)
Creer en Dios (Creer) + ∞ (CIELO) 0
No creer en Dios (¬Creer) − ∞ (INFIERNO) 0
Posturas religiosas:
En ocasiones es importante distinguir entre “religión” y “postura religiosa”. Siendo la religión un sistema de creencias, preceptos, prácticas y rituales, una postura religiosa se refiere a la forma como un individuo se identifica frente a una o varias religiones. Las principales posturas religiosas incluyen a los creyentes, los panteístas, los universalistas, los ateos, los agnósticos y los indiferentes.
Creyentes:
Los creyentes creen en alguna religión o en algún credo, esto es en las deidades, estructura organizacional, preceptos y prácticas de una determinada religión. Muchas veces se usa el término “teista” para un creyente, aunque existen religiones no-teístas, tales como el budismo o el taoísmo y se puede ser creyente o seguidor de ellas.
Panteístas:
Los panteístas afirman que la divinidad se encuentra en todas partes, por lo que rechazan la idea de un Dios personal y a menudo (por ejemplo, Spinoza) identifican a Dios con la propia Naturaleza. Los que afirman que Dios incluye a la realidad física pero también la sobrepasa reciben el nombre de panenteístas.
Universalistas:
A menudo se denomina como universalistas a quienes dan un mismo valor positivo a todas las religiones, considerando que las religiones constituidas son manifestaciones de una misma realidad. En tal sentido cualquier práctica o rito es una forma válida de cumplir su religiosidad. Son también universalistas los cristianos creyentes en la salvación universal.
Ateos :
Literalmente, ateo es quien no cree en ningún dios o en ninguna religión. En ocasiones se consideran ateos a los seguidores de religiones no teístas como el budismo o el taoísmo en lo que podría considerarse ateísmos religiosos. Otros limitan el término a los ateísmos arreligiosos (los más frecuentes en Occidente) quienes niegan cualquier veracidad en las religiones. También existen los antirreligiosos (cuando se oponen activamente a la práctica de la religión). Si bien el ateismo es una postura acerca de la religión, es incorrecto llamarla una religión.
Agnósticos:
Los agnósticos son escépticos en materia religiosa. No consideran tener evidencias de alguna religión en particular ni tienen la certeza para asegurar que las religiones son falsas. Ello no implica que carezcan necesariamente de interés por lo espiritual, sino simplemente que no realizan afirmaciones ni sostienen creencias específicas sobre la naturaleza última de la realidad. Algunos agnósticos pueden seguir ritos religiosos, bien desde una perspectiva universalista o bien como un acto social.
Indiferentes:
Los indiferentes son aquellas personas que no tienen interés en ninguna creencia ni práctica religiosa. En general, no se plantean la cuestión religiosa ni participan en un sistema de culto, o sólo lo hacen en circunstancias extremas o por exigencias de participación en actividades sociales. Un tipo especial de indiferentes son los apateístas, quienes toman la indiferencia religiosa de una forma consciente o filosófica.